| tenbrinken ( @ 2006-07-30 21:46:00 |
| Current mood: | |
| Current music: | 16 Horsepower-Bad Moon Rising |
1994
Si alguien, pongamos Cisne Negro (http://cisne.blogspot.com/) te hace prometer que escribirás los recuerdos de un año vivido -consulten su página para saber cómo y porqué- y hace años que decidiste que recordar cualquier cosa posterior a 1920 es de un mal gusto insoportable, lo único que puedes hacer es evocar el momento en que llegaste a esta conclusión, es decir, 1994. Así que...
...en 1994, yo era Marco Antonio viendo como Dionisios se alejaba de Alejandría, abandonándome y sumiéndome en la catástrofe. Jamás había padecido tal metamorfosis, ni había entendido mejor un poema y jamás he visto con tal claridad cómo lo escrito y lo leído se entreteje y acaba decidiendo lo que hacemos. Pero no nos pongamos mistéricos y aclaremos los hechos: ese año, como tantos años, gané un premio en uno de esos insulsos literarios que todas las escuelas organizan y a los que una tenía que presentarse velis nolis, con gran pereza y aburrimiento... porque no, damas y caballeros, yo no tengo ninguna vocación de escritora –ya que tantos me lo preguntan- es sólo que me acomete una locuacidad inmensa para explicar lo que he leído, y escribo porque hasta que no controle las artes de la dominación mental –que todo llegará- no tengo otro remedio. Majaderías aparte, con el dinero escaso de ese premio compré dos libros: La Divina Commedia, de Dante y las Poesías Completas, de Kavafis. Y ahí es donde me leí a mí misma y me di cuenta de que yo era Marco Antonio:
Cuando de pronto a media noche oigas,
pasar una invisible compañía,
de grandes voces y músicas maravillosas,
tu suerte que declina, tus obras fracasadas,
los planes de tu vida que resultaron errados
no llores vanamente.
Como hombre preparado desde tiempo atrás,
Como un valiente
Di adiós a Alejandría que se aleja.
No te engañes
No digas que fue un sueño
No aceptes tan vanas esperanzas
Como un hombre preparado desde tiempo atrás
Como un valiente
Como corresponde a quien de tal ciudad fue digno
Acércate con paso firme a la ventana
Y escucha con emoción –no con lamentos
Ni ruegos débiles- como último placer
Los sones, la música exquisita
De esa tropa divina
Y di adiós a esa Alejandría
Que pierdes para siempre.
Toda un vida sin pensar en Dionisios y acordarse cuando te abandona, qué desgracia... y había señales por todos lados. Si ver a Tom Cruise haciendo de vampiro en Entrevista con el vampiro (1994) no es signo de que los dioses te han abandonado... que baje dios y lo vea (nunca mejor dicho) o escuchar en todos los locales alternativamente a Blur y Oasis taladrando los tímpanos ¿acaso eso no es una señal de que no se goza del favor divino? Y qué me dicen de aguantar la banda sonora de Cuatro bodas y un funeral...(Love is all around, pppprghhhhh) y la película en sí misma? Señales, todo señales, la más grande de todas el codazo de Tassotti a Luis Enrique en el España-Italia de cuartos, cómo no, del mundial de EE.UU. Augurio funestísimo.
Sea como sea, como en aquel entonces ya era una dama decidida, llegué a la conclusión de que si Dionisio me negaba sus favores, habría que recuperarlos... y eso, todo el mundo lo sabe, sólo se consigue rindiéndole culto y convirtiéndose en Ménade.

Y a eso me dediqué, a despedazar lo que encontraba al paso...y he de reconocer que hubo un momento en que creí que funcionaba: Roberto Baggio fallando el penalti decisivo en la final (ah todavía me aflora la sonrisa cuando lo recuedro). Pero bueno, a los dioses no se les recupera fácilmente, espejismo y vuelta a empezar con garras renovadas. Normal, pues, que cuando por primera vez me encontré al Golem, en 1994, sí, ni me hablara. Más tarde confesó que le daba miedo. Él sí que era listo, por eso lo convertí en Golem, claro, porque puestos a tener uno... que sea listo (aunque luego ya sabemos lo que hacen los Golems listos, se van a Japón y te dejan sin asistencia ninguna ¬¬)
En fin, 1994, sí, ¡qué dramático es uno cuando es joven, manchándose las pezuñas de sangre sólo porque decide escenificar un poema!. Fue el único fallo de toda la historia: pecar de espontaneidad, por lo demás... convertirse en Marco Antonio y en Bacante por turnos era una reacción realmente digna a las circunstancias. Yo entonces no lo sabía, pero acababa de descubrir que el dramatismo sólo es interesante cuando es puramente artificial lección, niños y niñas, que no deben olvidar... porque aunque ya hace tiempo que deje de celebrar las dionisíacas, la furia nunca se olvida en estos casos ...
PS. Y, queridos, no sufran, que esta acumulación de memorias personales es totalmente excepcional y volveré inmediatamente a ese tono científico y desapasionado que tanto me caracteriza ;) Pero eso será cuando estas temperaturas infernales me lo permitan. A sus pies.